Carlos E. Vallejo.
Color, alegría, diversidad, producto local, estas y muchas más, son las experiencias que encontrarás en los mercados municipales de Palma.
Mercado del Olivar.
Sin duda el más conocido y mejor posicionado, muy cerca de la Plaza de España, se divide en dos partes:
La zona del pescado, donde encontrarás el mejor pescado local de Mallorca. Huele a mar, la oferta es amplia y cara, la calidad no es barata, incluso existe la posibilidad de comprar el género y que te lo cocine un restaurante del mercado.
En el edificio colindante, se encuentran las frutas y verduras, mención especial a la orgia de colores y la buena presentación del producto. El resto de puestos son carnes, panaderías, charcutería “delicatessen” y bastantes bares donde puedes disfrutar de una maravillosa tradición española que se llama “ tomar el aperitivo”, que os la explicaré brevemente.
Tomar el aperitivo comprende las horas desde las 13,00 horas hasta máximo las 14.00 horas, es un momento de asueto y disfrute con la familia y amigos. La bebida líder por antonomasia es el vermut español, rojo o blanco, también puede ser cerveza o vino, especialmente el blanco. En cuanto a bebida también son admitidos los cavas y champagnes así como el “aperol” triunfa entre la población alemana.
Se trata de mantener una tertulia agradable bebiendo y comiendo alguna tapa, que si es propia del lugar mejor.
Mercado de Pere Garau.
El más humilde y auténtico de todos. Está situado en una barriada donde la interculturalidad ha creado una cultura mestiza, donde el musulmán convive con los latinos de Sudamérica y mallorquines de origen.
Fue durante muchos años punto de encuentro donde los “ payeses” vendían sus frutas y verduras en el exterior. Ahora este concepto ha empeorado bastante en los últimos años. La realidad es que apenas un 10% conserva esta tradición. El resto de puestos del exterior son frutas y verduras de la península que han comprado en el mayorista de Mercapalma y textil chino liderado por gitanos.
El interior es diferente, producto local a buen precio y calidad. Merece la pena visitarlo ya que hay más verdad que el resto.
Mercado de Santa Catalina
Ubicado en un antiguo barrio de pescadores. La zona se ha transformado completamente, donde conviven suecos y alemanes, perdiendo todo el saber mallorquín de antaño.
A pesar de esta evolución, es una zona dinámica con gran vida social, donde abundan en el exterior las panaderías de extranjeros para turistas.
Dentro es donde mejor están cuidados los puestos. La oferta es muy variada y cuidada, producto de delicatessen a precio alto. Bares de tapeo con buen producto.
Para terminar los mercados de Palma os mencionaré un muy pequeño mercadillo de verduras y frutas ecológicas que los martes y sábados en la plaza de los patines de Palma.


